¡Menudo gurruño!

1 Mar

Me preguntaba si el sustantivo gurruño existe y es correcto, así que hice lo que suelo hacer y es más lógico en estos casos: buscarlo en el diccionario. Hasta aquí nada especial, la palabra está recogida con este significado:

Gurruño: “Cosa arrugada o encogida.”

Pero me fije en el detalle de que, según la academia, proviene del verbo gurruñar. Así que tiré del hilo etimológico y busqué también el significado de ese otro verbo.

Gurruñar: “Arrugar, encoger”.

Que a su vez proviene de engurruñar, un verbo con el mismo significado:

Engurruñar: “Arrugar, encoger.”

¡Qué a su vez proviene de engurrar!

Engurrar: “Arrugar, encoger.”

Y la cosa sigue, porque engurrar proviene de enrugar

Enrugar: “Arrugar, encoger.”

Y enrugar lo hace del latín irrugare, igual que arrugar.

Como diría Jordi Hurtado: “¡menudo lio!” (menudo hilo, en este caso).

Melendi es un incomprendido

19 Ene

Después de varios meses conviviendo con el cansino anuncio de Melendi en Spotify, me he visto obligada a escuchar la canción completa y así poder analizar más detenidamente la poesía que emana “Barbie de Extrarradio”.

Para empezar, en la segunda estrofa canta

Olvidaré de tu amor de garrafón, me olvidaré de tus besos de Judas”.

Vamos a ver, o se usa el verbo pronominal olvidarse con la preposición de (“me olvidaré de tu amor”) o el verbo olvidar (“olvidaré tu amor”). No valen mezclas extrañas. Y, si la segunda vez lo construye bien, ¿por qué en la primera omite el pronombre?

Ya en el estribillo, se marca una frase memorable:

“Pa’ mi es como un rompecabezas lo que pa’ ti cae de cajón

¿”Cae de cajón”? ¿Qué expresión es esa? Por lo que parece, Melendi no ha sido capaz de elegir entre “Caer por su propio peso” y “ser de cajón” y, no sin mucha valentía, ha decidido crear un engrendo con las dos.

Y, finalmente, un poco más adelante, nos sorprende con otro verso que dice

“Una mezcla entre sal y limón, exprimido en mi marchito corazón”

Si con exprimido se refiere a la mezcla ¿no debería ser exprimida, en femenino? O, si se refiere al corazón ¿no debería ser “exprimido mi marchito corazón”?

Probablemente la razón es que la mezcla a la que se refiere es entre sal y limón exprimido. Pero, tal y como lo pronuncia, podéis comprobarlo, ambas palabras están claramente separadas, como parte de sintagmas diferentes. Y pierde todo el sentido ¿Por qué? Porque es poesía pura.

Las azafatas

17 Nov

Me acaban de llamar homófobo, sexista y anticuado por hablar de “las azafatas“. Jeje. Je. Je. PUM.

No, ahora en serio @chicainoportuna @dovidena ¿vosotras cómo lo diríais?. ¿Azafatos?. ¿Señores barra señoras que pululan por un avión?.

– Nacho (@InfoParayas)

Nuestra respuesta ha sido que lo más políticamente correcto es llamarles auxiliares de vuelo y que nos parece desmesurado tacharle de sexista por ello. Si el castellano es sexista y cómo se debería evitar, es un tema recurrente desde hace tiempo. En este caso, en opinión de La Chica Inoportuna (que comparto):

Yo no llamaría a nadie homófobo ni sexista por decir “azafata”; lo ideal es el lenguaje inclusivo pero la costumbre pesa.

Por cierto, mientras en la 22ª edición del diccionario de la RAE solo aparece la versión femenina de la palabra, azafata, la nueva edición ya la recoge en ambos géneros.

Actualización: comenta Manu que en la Wikipedia mencionan también el sinónimo aeromozo. Confirmo que aparece en la RAE, como americanismo.

A vueltas con las letras

15 Nov

En este segundo post sobre la nueva ortografía, hablaremos de lo referente a las letras y el abecedario. Por una parte, la Academia ha decidido unificar los nombres de las letras, para que se designen de la misma forma en todos los territorios en los que se habla español.

  • La B, que se llama be alta, be larga y be, se denominará be.
  • La V, que se llama be baja, be corta y uve, se denominará uve.
  • La W, que se llama ve doble, doble ve y uve doble, se denominará doble uve.
  • La Z, que se llama zeta, ceta, ceda y zeda, se denominará ceta.
  • La Y, que se llama i griega y ye, se denominará ye.
  • la I no se llama i latina, sino símplemente i.

Según cuentan, la lucha por los nombres de las letras fue tremenda y, de forma más diplomática que rigurosa, entregaron a nuestra i griega a cambio de la uve. Sin embargo, esto no significa que las otras denominaciones sean incorrectas, solo que se ha elegido la oficial.

Por otra parte, hay cambios en el alfabeto. En 1999 se dejaron de consideran letras a la ch y la ll, que pasaron a denominarse dígrafos (signos ortográficos de dos letras), pero se mantuvieron en el alfabeto. Esta nueva edición de la ortografía los elimina del abecedario, que ahora cuenta con un total de 27 letras. De esto hablaba hace tiempo en dos posts, cuyo contenido ha quedado en parte obsoleto: Todo el abecedario y Todo el abecedario II.

Solo, la tilde diacrítica y la ambigüedad

10 Nov

Una de las normas que incluye la Real Academia en su nueva y polémica ortografía es la desaparición de la tilde diacrítica en la palabra solo.

A todos no enseñaron en el colegio que lleva tilde cuando puede ser sustituida por el adverbio solamente. Sin embargo, desde 1959, según publican los medios, la Academia aconseja que ni en este caso ni en el los demostrativos (este, esta, etc.) se utilice el acento gráfico, a no ser que sea una frase ambigua, como en el ya clásico caso del café solo (¿sin leche o sin compañía?).

Pues bien, a partir de ahora, se insta a no usarla en ningún caso, aunque no se considera incorrecto utilizarla, si así se desea, en los escasos casos de ambigüedad.

Esto es así porque, según los académicos, se trata de casos rarísimos y en los que, casi siempre, el contexto aclara el significado. Además, dicen que “estas distinciones no se ajustaban estrictamente a las reglas de la tilde diacrítica (pues en ningún caso se opone una palabra tónica a una átona)”.

Y vosotros, ¿qué opináis?

Comentando la nueva ortografía

9 Nov

La nueva ortografía, que se aprobará el próximo 22 de noviembre, y que sustituye a la de 1999, ha dado muchísimo que hablar en los medios de comunicación.

Según dicen, el “librito” tiene la friolera de 800 páginas y ya que, como afirma la Real Academia en su web, “La nueva Ortografía, sin perder su carácter normativo, intenta hacer explícitas las razones que sustentan las normas y las articula de modo sistemático para que pueda ser considerada una disciplina científica.”

Dicen también que se trata de una ortografía “panhispánica”, que pretende sentar unas normas comunes a todos los hispanohablantes. Es la búsqueda de ese consenso la que, en último término, causa que algunos de los cambios nos choquen tanto.

En los posts de los próximos días, trataré de explicar y comentar estos cambios.

  1. Solo, la tilde diacrítica y la ambigüedad
  2. A vueltas con las letras
  3. Doble acentuación
  4. Tilde de la o entre cifras
  5. Irak, Catar y cuórum
  6. Ex-, anti- y pro-

Aplicados

8 Nov

Es cada vez más frecuente el uso erróneo del verbo aplicar con el significado de solicitar o postularse, por ejemplo, para un empleo.

Erróneo, porque entre las acepciones que recoge el DRAE, no encontramos esta:

Poner algo sobre otra cosa o en contacto de otra cosa.

Emplear, administrar o poner en práctica un conocimiento, medida o principio, a fin de obtener un determinado efecto o rendimiento en alguien o algo.

Referir a un caso particular lo que se ha dicho en general, o a un individuo lo que se ha dicho de otro.

Atribuir o imputar a alguien algún hecho o dicho.

Destinar, adjudicar, asignar.

(aplicarse) Poner esmero, diligencia y cuidado en ejecutar algo, especialmente en estudiar.

Además, en el Panhispánico especificamente se refieren a este uso:

No debe emplearse con el sentido de ‘solicitar, especialmente por escrito’, uso frecuente en el español americano por calco del inglés to apply

Del mismo modo, es incorrecto utilizar el sustantivo aplicación como sinónimo de solicitud.

¿Qué otros verbos utilizar entonces? Hay varias opciones: postular o postularse, presentarse, instar, optar, etc.

Existen otros calcos censurables, conocidos como falsos amigos: por ejemplo, comando con el sentido de instrucción u orden. ¿Conoces alguno más?

Alacenas

5 Nov

A petición popular, vamos a hablar un poco sobre esta palabra, alacena, que entró en nuestras vidas, al menos en la mía, con la película “La Bella y la Bestia”. Eso es así.

El DRAE nos cuenta lo siguiente:

“Armario, generalmente empotrado en la pared, con puertas y anaqueles, donde se guardan diversos objetos.”

Pero, gracias a la Wikipedia, nos enteramos de que se refiere más específicamente a un “mueble destinado a guardar la vajilla, cubertería” y cuyas baldas “pueden estar descubiertas o situadas dentro de armarios cuyas puertas de alguna manera posibilitan la visibilidad interior“.

Vamos, un mueble como el de la foto, donde, como todo el mundo sabe, vivía Chip.

Fotografía de Fotero en Flickr

Lexicografía y los guiones

3 Nov

“Lexicográfico se escribe con guión o sin guión?” @Gulgu

Como suele pasar, para esta pregunta aparentemente tan sencilla, hay una respuesta corta y otra larga. Empiezo por la corta.

Lexicográfico se escribe sin guión, tal y como la recoge la RAE, con el significado de “perteneciente o relativo a la lexicografía”. Es decir, la “técnica de componer léxicos o diccionarios” o la “parte de la lingüística que se ocupa de los principios teóricos en que se basa la composición de diccionarios”.

Y ahora, la larga (o menos corta).

Hay una extenso e interesante artículo sobre el guión en el Panhispánico de Dudas, pero lo mejor será centrarnos en este caso concreto:

Aunque hay flexibilidad en el uso del guión, no se escribe si ambas palabras han perdido su significado individual al fusionarse. Por ejemplo, agridulce, una palabra compuesta que el diccionario define (muy al estilo del Capitán Obvio), así:

Que tiene mezcla de agrio y de dulce.

También desaparece el guión en el caso de que el primero de los adjetivos no sea independiente, sino que funcione como prefijo, acortándose o cambiando de forma:

Si el primer elemento no es ya un adjetivo independiente, sino un elemento compositivo átono que funciona como forma prefija, se une sin guion al segundo elemento: [análisis] morfosintáctico, [nivel] socioeconómico, [movimiento] anarcosindicalista.

Si lo que queremos es aplicar conjuntamente dos adjetivos a un sustantivo y ambos conservan su forma íntegra, probablemente el caso que confundía a Gulgu, se escribe con guión intermedio. Es así, por ejemplo, cuando hablamos de una clase teórico-práctica, o de unos hombres hispano-argentinos.

Como se observa, en este tipo de palabras compuestas, ambas conservan el acento gráfico y sólo el segundo adjetivo concuerda en género y número, mientras que el primero permanece invariable en masculino singular.

En resumen, lexicográfico es una palabra compuesta con un significado propio e incluida en el diccionario. Por lo tanto y, al menos en el contexto en el que lo plantea Gulgu, no lleva guión.

Sobre baldas

21 Oct

Ayer tuve una pequeña discusión sobre los términos balda, estante, estantería, a la que, para complicar un poco más el asunto, se unió, posteriormente, la palabra anaquel.

¿Es correcto referirse a este objeto como balda? En mi familia es el término que solemos utilizar.

Y ahí comenzó la polémica. Para aclararlo, veamos el significado de todas ellas según la RAE

Balda

Anaquel de armario o alacena.

Anaquel

Cada una de las tablas puestas horizontalmente en los muros, o en armarios, alacenas, etc., para colocar sobre ellas libros, piezas de vajilla o cualesquiera otras cosas de uso doméstico o destinadas a la venta.

Estante

Anaquel.

Estantería

Mueble compuesto de estantes o de anaqueles.

Es decir, que estante, anaquel y balda son sinónimos y existen más, como entrepañorepisa o ménsula. ¡Cuanta variedad!

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